Brasil necesita reformas urgentes para impulsar su crecimiento económico

Los precios se alzaron hasta un 4,5 % en septiembre, debido al precio de la energía y la depreciación de la moneda antes de las elecciones.

Tras un largo período de inestabilidad política, que ha afectado de manera negativa al crecimiento y la confianza de los inversores, la designación del nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y la posible elección de un partidario del libre mercado como ministro de finanzas, Paulo Guedes, hacen crecer las probabilidades de continuar con las reformas.

Si nos centramos en el ámbito económico, el nuevo gobierno se enfrenta a la sostenibilidad de las finanzas, al aumento de las tasas de crecimiento del PIB y a mantener la inflación a raya. El país tiene una deuda pública del 77 % en relación al PIB (74 % en 2017), con lo que la medida fiscal más urgente es la reforma de las pensiones. De lo contrario, la relación entre deuda pública y PIB seguirá creciendo y podrían regresar las presiones inflacionarias.

Crédito y Caución prevé que el PIB real comenzará a recuperarse paulatinamente con un crecimiento del 1,1 % en 2018 y del 2,3 % en 2019. La recuperación se intuye débil por la alta tasa de desemplo (12 %) y los problemas económicos en Argentina –tercer mercado por tamaño de las exportaciones brasileñas- que afectarían al comercio exterior.

En cuanto al terreno político, nos encontramos un Parlamento extremadamente dividido, con 21 partidos en el Senado y 30 en la Cámara Baja, de los cuales existe una mayoría combinada del 60 % de partidos de derecha y centro-derecha, suficiente para alcanzar las tres quintas partes necesarias para aprobar enmiendas constitucionales.

Por último cabe desatacar que, si la nueva Administración no actúa en el primer año en cuanto a la reforma de las pensiones y otras medidas fiscales urgentes, las perspectivas se irán enfriando. Hay un pequeño margen de oportunidad, ya que se trata de medidas impopulares y los inversores desconfían. Pero, por otro lado, la capacidad de absorción de impactos de la economía brasileña sigue siendo fuerte, gracias a un sector bancario sólido, un tipo de cambio flexible, y reservas oficiales muy altas.

¿Quieres expandir tu empresa a otros mercados?

Exporta con JUMP!