Cambios legislativos, tecnológicos y oportunidades de negocio

Hace unos años la prestigiosa revista británica The Economist abría con una portada en la que se calificaba a los datos cómo el petróleo del Siglo XXI. Hoy se puede decir que los datos son el nuevo Santo Grial de nuestras economías.

 

La mayoría de las sociedades del mundo viven interconectadas y no llegamos a ser conscientes de la cantidad de datos que compartimos en “la nube”. Casi todos tenemos cuentas en una o varias redes sociales donde nos conectamos con profesionales de todo el mundo, subimos fotografías o dejamos por escrito nuestras opiniones abiertamente.

 

A todos os sonará de algo eso del GDPR, las siglas en inglés de General Data Protection Regulation, ya que antes del verano, y ahora, hemos recibido gran cantidad de correos pidiendo su consentimiento tácito o explícito para mantener el contacto.

 

También estamos cada vez más familiarizados con palabras como Inteligencia Artificial, Business Inteligence, Machine Learning, criptomonedas, etc. que aunque siguen teniendo algo “esotérico” para la mayoría de nosotros están muy presentes en nuestro día a día. Quizás un concepto menos conocido pero muy presente es la Dark Web. Esta “realidad paralela” oscura y siniestra en la que se comercia con datos personales y otras mercancías mucho más sensibles.

 

Haciendo un breve viaje al pasado me gustaría recordar las historias de los bandoleros y forajidos que asaltaban a los viajeros para quedarse con sus objetos de valor. Otro ejemplo, serían los ladrones de guante blanco que aparecen en las películas que se introducen en bancos y museos de manera casi mágica para hacerse con joyas, dinero en efectivo u obras de arte. En estos días en los que vivimos estos ladrones de guante blanco se podrían considerar ladrones de tecla blanca.

 

La GDPR ha puesto de manifiesto el valor de nuestros datos y el derecho que tenemos a protegerlos.

 

Hace poco, uno de los mayores burós de crédito mundiales anunció que había sufrido un ciberataque y que muchos de sus datos habían sido comprometidos. A raíz de estas noticias un gran competidor de este buró de crédito comercializó, y sigue haciéndolo, un producto en el que se monitoriza la presencia de nuestros datos personales en esa Dark Web por un módico precio y que avisa al usuario mediante un sistema de alertas. Como lanzamiento de este servicio esta compañía hizo una campaña publicitaria en los tiempos muertos de la liga de fútbol americano profesional en Estados Unidos.

 

Por otro lado, una startup americana comercializa un servicio de navegación “segura” para evitar, en la medida de lo posible, que nos roben nuestros datos y disminuir el ruido que causan los servicios de retargeting. Todo por 3 dólares al mes.

 

Hace 5 años la gran mayoría de nosotros no habíamos oído hablar de todas estas cuestiones, pero actualmente, nos afectan tanto en el día a día que hasta se han convertido en oportunidades de negocio tanto para compañías globales como para startups.

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