Con ‘T’ de talento

Quizá uno de los mayores logros exportadores de la sociedad española es el menos cuantificable de todos pero de gran impacto para nuestra marca país, la manida Marca España, y la imagen en general de nuestras empresas.

España es un gran exportador de talento. Son múltiples los ejemplos de profesionales en casi todos los sectores que han hecho de embajadores de todos nosotros desde hace muchos años.

Hoy es fácil acordarse de los jugadores de la Selección Nacional de baloncesto que han pasado por la NBA, de cocineros mediáticos que han creado imperios en el extranjero o incluso doctores y cirujanos que ejercen en  hospitales punteros. Si buceamos en la historia nos vendrán a la cabeza Premios Nobel, directivos mundiales de grandes corporaciones multinacionales o marcas de ropa que han colonizado las grandes avenidas de las principales ciudades del mundo.

Sin embargo, la labor diaria de creación de marca país va mucho más allá de estas ‘cabezas de playa mediáticas’.  La diáspora española ha aumentado en gran número en estos últimos años por las condiciones económicas del país.

Siendo consciente de las dificultades, de todo tipo, por las que atraviesan muchos de nuestros compatriotas en estas aventuras me gustaría darle otro enfoque a esa necesidad en la línea de lo expuesto anteriormente con un ejemplo en concreto a modo de particular ‘caso práctico’.

Una persona que conozco decidió dar un giro radical a su vida emprendiendo en un país en desarrollo. Ante una situación de estancamiento laboral en su ciudad natal, esta persona se lio la manta a la cabeza y montó un catering y una escuela de cocina española en dicho lugar. Gracias a la presencia de oficinas de la UE, misión diplomática española y otros expatriados europeos dicho negocio va prosperando con pasos pequeños pero firmes ampliando su clientela a la incipiente clase media de este país.

Es posible que en el corto plazo muchos de estos talentosos españoles dejen un hueco en nuestra economía que será preciso ocupar pero, sin embargo, a la larga es beneficioso para todos debido a las enseñanzas que la experiencia en el extranjero facilita y los aprendizajes que la diáspora española traerá de vuelta bien cuando retorne de manera permanente o cuando comparta este conocimiento con los demás.

A buen seguro que muchos de Ustedes conocen casos similares a este. Talento que se reinventa y busca como darle una vuelta a su situación. En el caso de una compañía es mucho más complicado que el de una persona. Pero al fin y al cabo las organizaciones las hacen las personas.

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