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Españoles por el Mundo

España, nuestro país, es uno de los mayores productores de vino y cuenta con un gran reconocimiento como tal.

Estamos presentes como país exportador en todos los segmentos del mercado. Desde “vino español” tomado casi como una D.O común a todos hasta nichos de consumidores más especializados que sí son capaces de distinguir entre una D.O y otra, aunque, generalmente, sean las más conocidas.
Así mismo, es fácil encontrar en las tiendas libres de impuestos en muchos aeropuertos del mundo botellas de vino de rioja de una reconocida bodega que fue de las primeras en iniciar su camino internacional.

En un reciente viaje por Estados Unidos he tenido la oportunidad, una vez más, de hacer un pequeño estudio de mercado sobre la penetración de nuestros productos y marcas en un mercado o región que visito. Es uno de los atractivos que encuentro en viajar y, quizá, una de las mejores maneras para tomar el pulso a la actividad exportadora de aquellas compañías españolas más relevantes y a aquellas que, sin serlo, están presentes en nuestro día a día.

En este caso concreto me centré en la carta de vinos de un restaurante asiático de Nueva York. Una carta poblada con referencias punteras internacionales y locales en la que la presencia de vinos españoles no era generalizada pero sí lo suficientemente representativa.

Más allá de los riojas, riberas, penedés y prioratos encontré algunos vinos de una región española que si bien cada vez está más presente en nuestras mesas no es habitual encontrarla fuera de España: El Bierzo.

Obviamente, al ser una de las D.O menos reconocidas de un país que está considerado en un escalón inmediatamente inferior a Francia en cuanto a calidad, el precio era realmente competitivo dentro de la inflación generalizada en esa carta de vinos. De hecho, era el más barato del restaurante a pesar de tener un precio superior al doble del habitual en España.
Desconozco si la bodega productora tiene constancia de hasta dónde ha llegado su producto más allá del importador o último mayorista, pero este hecho no hace más que poner de manifiesto algunas cuestiones importantes que tenemos que manejar a la hora de consolidar nuestra salida al exterior.

Es fundamental encontrar un socio local que nos facilite la entrada a ese mercado y que tenga la capacidad de respetar o mejorar el posicionamiento de nuestra marca.
Además de ello es importante valorar el mercado internacional como un mercado global. Los restaurantes asiáticos en Nueva York (aquellos que ofrecen cartas de vino extensas) pueden no ser un segmento de mercado interesante…pero si el foco lo ponemos en cualquier restaurante o tienda de vinos que ofrezca una variedad extensa y distinta de referencias.

Otra cuestión es el número de eslabones en la cadena de distribución. Considerando el coste de poner la mercancía en la bodega del restaurante está claro que el margen es considerable por lo que cuanto más nos acerquemos al consumidor final mejor. Eso sí, cómo decían los mayores en mi pueblo “el último duro que lo gane otro”.

 

Foto del artículo de: Enrique Fernández Gómez

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