La internacionalización de las empresas, reto para la competitividad

Las exportaciones españolas crecieron en los pasados meses de enero y febrero un 12,6% sobre iguales meses del año anterior, alcanzando la cifra record de 43.516 millones de euros. El crecimiento de las operaciones exteriores de nuestras empresas no para de crecer.

En los años más duros de la reciente crisis, el sector exterior supuso una válvula de escape en la que muchas empresas encontraron salida para sus productos y servicios, ante un mercado nacional muy contraído. Sectores en los que hasta entonces muy pocas empresas habían planteado operaciones en el exterior, abordaron sus procesos de internacionalización, como el caso, por ejemplo, de arquitectos e ingenierías. Así pues, ya hace tiempo que la empresa española compite internacionalmente. Las dificultades de nuestros mercados interiores forzaron a muchas compañías a afrontar decididamente las oportunidades que ofrecen los mercados internacionales.

La internacionalización y la estrategia empresarial.

Todas las previsiones apuntan a que el comercio internacional global seguirá creciendo. La globalización de las tendencias, la reducción de costes de logística, las oportunidades de mercados emergentes o las facilidades de comunicación y de presencia local que permiten las tecnologías, ofrecen oportunidades para los que se plantean la internacionalización como pieza clave de su estrategia, y supone una amenaza para los que la ignoran.

Abordar la internacionalización es un proceso complejo. En primer lugar, procede una reflexión estratégica respecto de cómo podemos plantearnos simplemente la comercialización de nuestros productos o servicios en los mercados exteriores y, en otros casos, puede convenir el establecimiento de una delegación permanente o una filial, como base de la actuación en el territorio.

Será preciso definir si vamos a ir en solitario, o a través de un socio local. Y también deberemos plantear qué transformaciones requiere nuestra organización interna, para abordar con éxito la internacionalización. Desde las características del producto o servicio adaptado a la demanda local, a posibles homologaciones, la logística y el delivery, la financiación y el retorno de los excedentes, la forma jurídica, el reporting… en fin, una reflexión profunda para evitar que nuestra aventura, sea un fracaso.

Incluso con experiencia internacional, cada nuevo país requiere un análisis cuidadoso. Cada mercado y jurisdicción tiene sus particularidades y la complejidad organizativa crece en proporción geométrica al número de países de nuestra implantación.

Un factor crítico relevante para el éxito exterior es la cualificación de los recursos humanos. Las capacidades internas o contratadas externamente de los profesionales, son esenciales para orquestar satisfactoriamente todos los aspectos que requieren las actuaciones exteriores. Es así mismo muy importante disponer de activos intangibles sólidos, tales como la marca, el prestigio, o la trayectoria anterior de éxito. Curiosamente son menos críticos, los recursos financieros, especialmente en estos momentos en que existe capital dispuesto a financiar proyectos creíbles.
La internacionalización también para las PYMES.

Las PYMES tienen grandes oportunidades en los mercados exteriores. Deben abordarlos de la mano de expertos, ya que los riesgos del error son grandes para sus posibilidades. Especialmente complejos son los aspectos legales y en particular los fiscales, en los que decisiones equivocadas pueden resultar muy gravosas. Conviene contar con profesionales con experiencia en dar apoyo a las empresas en esos temas tan sensibles.

Antoni Gómez
Presidente de AUREN INTERNACIONAL.

Mayo 2017

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