Autoridades en la celebración del ‘Día del Agente Consignatario’.

Los consignatarios defienden su papel en la cadena de transporte

Unos 150 directivos y profesionales del sector marítimo y portuario de Cataluña asistieron a la celebración del “Día del Agente Consignatario”. El evento, organizado por sexto año consecutivo por la Asociación de Agentes Consignatarios de Buques de Barcelona, coincidió con el 98º aniversario de la entidad.

La celebración contó con la participación del conseller de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Catalunya, Damià Calvet, el Secretario de Infraestructuras y Movilidad, Ricard Font; el director general de Transportes y Movilidad, Pere Padrosa, así como diversas autoridades del Port de Barcelona, encabezadas por su presidente, Sixte Cambra, y el capitán marítimo de Barcelona, Javier Valencia. También participó en esta celebración Julio Carrasco, presidente de la Asociación Española de Consignatarios de Buques (ASECOB).

El presidente de la Asociación de Consignatarios de Barcelona, Jordi Trius,  se refirió en su discurso al “buen momento que atraviesa nuestro puerto”, el cual alcanzó en 2017 “cifras históricas por encima de los valores pre-crisis en la gran mayoría de los tráficos que consideramos estratégicos”. En este sentido, también mencionó que el Puerto de Barcelona“rozaron el año pasado las 9.000 escalas; un hito nunca conseguido anteriormente”. Para los consignatarios esta cifra “es importante porque refleja el dinamismo y el alto nivel de actividad de nuestro puerto”. Trius añadió que “las 25 escalas diarias de media, de todo tipo de barcos y con características operativas y comerciales muy diversas, es todo un reto profesional”.

En opinión del presidente de los Consignatarios, el buen momento del puerto “va acompañado de muchos cambios y movimientos en nuestro sector del transporte marítimo; seguimos con los procesos de concentración y alianzas entre armadores y no sólo en el ámbito de los contenedores”. Además, estos procesos “se complementan con estrategias de integración vertical que cubren no solamente la estiba portuaria sino también la logística de tierra hasta el receptor”. Y todo ello está facilitado “por la globalización del comercio, los avances tecnológicos aplicados a la industria, como lo son la automatización de los procesos y la digitalización de la información”, y por nuevas tecnologías como el blockchain o el big data, “herramientas que irán entrando en nuestra actividad diaria y a las que nos tendremos que adaptar”, señaló Trius.

En paralelo a ello, Trius también quiso poner de manifiesto que “en nuestro sector estamos viendo mucha sobrecapacidad de oferta de espacio en los buques a escala mundial” y que existen “nubes negras en el comercio internacional si prosperan las tendencias proteccionistas y los bloqueos económicos emprendidos por Estados Unidos”, a lo que hay que añadir “el crecimiento del precio del petróleo, que es un elemento importante en el coste del transporte marítimo”. Para Jordi Trius, a este contexto internacional hay que añadir “la situación complicada de nuestro país; todavía no está cerrada la reforma de la estiba y hay temas que están muy atrasados, como el eje mediterráneo o algunas conexiones e infraestructuras que son fundamentales para el crecimiento de nuestro puerto y de nuestro país”.

El futuro de la profesión

Ante este panorama tan complejo e inestable, Jordi Trius lanzó la pregunta sobre cuál es el futuro del agente consignatario de buques, alegando que el hecho de ser “una profesión antigua no garantiza su continuidad y supervivencia”. Por ello, “esta continuidad sólo la podemos asegurar nosotros mismos a fuerza de demostrar día a día que añadimos valor a la cadena de transporte”.

Asimismo indicó que los consignatarios “tenemos que demostrar que somos necesarios como defensores de los intereses de los armadores y operadores de buques”. En este sentido, para Trius“es igual que el trabajo del consignatario lo realice una agencia independiente, representando a un armador tercero, o que lo haga una agencia perteneciente a una naviera concreta”. Todas las labores que lleva a cabo un consignatario, desde “velar por los intereses del armador, del capitán, de la tripulación”, hasta “coordinar las operaciones, la documentación y las tareas comerciales relacionadas, siguen siendo imprescindibles e inalterables”.

Según Trius, en la Asociación de Consignatarios “podemos ver a empresas distintas que han adoptado soluciones estratégicas diferentes. Tenemos agentes especializados en ciertos sectores: cruceros, buques tramp, línea regular o car-carriers; agentes integrados en grupos empresariales diversificados y multiservicios, así como agentes locales y agentes ligados a redes regionales o globales; también agentes independientes u otros que son parte de estructuras de armadores”.

Finalizó su intervención poniendo de manifiesto que la defensa de los consignatarios pasa por tres ejes básicos. Por un lado, “el reconocimiento oficial de nuestra profesión, todavía no bien definido en las distintas leyes que nos afectan”. En este sentido “en el ámbito estatal estamos intentando avanzar en este punto a través de la recientemente creada asociación ASECOB”.

El segundo pilar es “la formación académica y práctica sobre los contenidos específicos relacionados con nuestra profesión”, asunto sobre el que la asociación está avanzando gracias “a la plataforma on-line de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC)”. Según explicó Trius, ya se ha completado la segunda edición sobre la agencia marítima de línea regular, que “ha tenido una gran aceptación con 66 inscritos”.

El tercer eje básico de la Asociación de Consignatarios es el de “participar y colaborar activamente y conjuntamente con los otros actores de la comunidad portuaria en el crecimiento sostenible del Port de Barcelona”. Para Jordi Trius “la fortaleza y la unión de la comunidad portuaria de Barcelona ha sido una de las claves del éxito actual de nuestro puerto”.

A continuación intervino el presidente de ASECOB, Julio Carrasco, que señaló que la asociación que preside, de reciente creación, “ya tiene una cierta entidad porque representa a 160 oficinas de consignatarios en toda España y a ocho asociaciones provinciales; ello da una idea “del éxito que estamos teniendo”.

Importancia de la labor de los consignatarios

La última intervención fue la del conseller de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet, que en primer lugar destacó la importancia de la labor que llevan a cabo los consignatarios que “es crucial para el desarrollo de los puertos” y añadió que “desde el Gobierno valoramos especialmente su empuje” porque la Asociación de Consignatarios de Barcelona “es una asociación inquieta que constantemente hace y propone muchas iniciativas para disponer de los mejores puertos y de mayor y mejor actividad en ellos”.

Refiriéndose a las 48 empresas que integran la Asociación de Consignatarios de Barcelona, que representan a 100 navieras y que generan 1.600 puestos de trabajo, el conseller de Territorio destacó que “son el eslabón imprescindible para el buen funcionamiento del puerto, pero también para el impulso del resto de la sociedad” porque “con unos mejores puertos y con una mayor actividad en ellos contribuimos a tener un país mejor y con más y mejores oportunidades para su gente”.

Damià Calvet añadió que las cifras de la actividad de los consignatarios en el puerto de Barcelona “son muy sólidas y marcan la importancia del sector como motor económico del conjunto del país”. Los récords de tráficos que mes a mes experimenta el puerto barcelonés, así como los incrementos de las importaciones y las exportaciones “son el resultado de un trabajo conjunto excelente”. Y alentó al colectivo a seguir afrontando los retos y continuar con la línea de la especialización en la formación permanente de los agentes consignatarios porque “cuanto más profesionalidad tenga el sector, mejor saldrá el trabajo y ello redundará en esta escalada de éxitos del puerto de Barcelona”.

 

 

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