Mundo bipolar

La situación geopolítica recuerda, salvando las distancias, a los tiempos de la Guerra Fría en la década de los 60s del siglo pasado.

Después de unos años en los que parecía que el multilateralismo se imponía y en el que la sociedad civil cobraba protagonismo frente a los Estados, los acontecimientos en las dos potencias hegemónicas tradicionales nos han devuelto a una situación que, cuanto menos, es inquietante.

No obstante, la bipolaridad a la que me refiero no es la tradicional de Este Oeste o Norte Sur. El sentido de la polarización tiene que ver con; “lo antiguo frente a lo moderno o lo actual frente a lo pasado”.

Palabras que antes parecían traídas del futuro forman parte del lenguaje cotidiano. Un claro ejemplo de esto son las criptomonedas, con el Bitcoin a la cabeza; han pasado de ser un vehículo comercial y de inversión al alcance de alguno techies a ser casi de curso legal de manera transversal en toda la sociedad y sectores económicos.

Sin embargo, en contraposición a todo lo anterior está este retorno a la Guerra Fría con constantes injerencias de un Estado en los intereses de otro. Los rumores sobre el papel de Rusia en las elecciones de EEUU, la guerra digital entre EEUU y China sin contar con otro inquietante suceso en el Reino Unido como el último enseñamiento del ex espía ruso Sergei Skripal que, de momento, ha desembocado en la expulsión de 23 diplomáticos rusos.

Adicionalmente a lo anterior el tópico de “el polvorín de Oriente Medio” persiste con el deterioro de la situación en Siria. Una potencia regional como Turquía está aprovechando la situación en Siria para continuar con su persecución a la población kurda dentro y fuera de sus fronteras.

Es de esperar que el contexto, sobre todo en EEUU, cambie a medio plazo pero tanto China como Rusia no dan síntomas de mejoría. El presidente chino acaba de impulsar un cambio legislativo para mantenerse en el poder sin límite y las sospechas sobre la limpieza del proceso electoral ruso no hacen más que aflorar.

En lo económico se prevé una vuelta al proteccionismo en EEUU y una continuación de su guerra comercial con China que a buen seguro afectarán el flujo comercial y abrirán y limitarán las oportunidades para nuestras empresas.

El entorno en el que nos desenvolvemos es, como digo, peculiar. Con vestigios de realpolitk por un lado y con avances en la economía colaborativa entre particulares y empresas conviviendo al mismo tiempo.

Veremos que nos depara el futuro más próximo.

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