Nuevas Métricas

Recientemente he tenido la ocasión de asistir a un interesante congreso sobre las nuevas realidades del marketing y el apasionante mundo de “lo digital” que aunque a veces nos parece algo onírico está en el día a día de nuestras vidas como usuarios y en nuestra actividad profesional diaria.

 

Hoy en día vemos normal comunicarnos con los SACs de nuestros proveedores mediante Twitter, de hecho hay veces que es más efectivo acudir a este canal que a los más tradicionales, las marcas compiten por la decreciente capacidad de atención de los consumidores a la vez que los famosos milenials se van incorporando al ciclo económico y subiendo su nivel adquisitivo. Cada día los expertos y las consultoras encuentran nuevas formas de medir el éxito de las campañas en este nuevo universo en el que vivimos que se llama omnicanal. Los hábitos cambian y mientras vemos una serie en streaming en una smart tv, buscamos un sitio para cenar el fin de semana en nuestra tablet y nos comunicamos en un grupo de WhatsApp con nuestros amigos para quedar a una hora determinada.

 

Cuando queremos abordar una salida al exterior este nuevo paradigma nos ayuda a llegar más lejos de una manera más eficiente, sin embargo nos será más complicado saber “en qué quedó” esa campaña que lanzamos al espacio exterior. Hasta hace unos años medir el retorno de estas acciones internacionales era mucho más fácil. ¿Cuánto costaba ir a una feria?, ¿cuántos contactos se hacían?, ¿cuántas ofertas se lanzaban?, ¿cuántos ingresos se generaban?…de la misma manera modular nuestro mensaje puede ser más complicado si no hacemos una labor previa de definir el target al que nos dirigimos y aquello que les queremos comunicar.

 

En resumen, un congreso muy interesante en el que grandes y pequeñas marcas compartieron casos de éxito de cómo conseguían llegar a su público objetivo con algo que les haga clic y consigan captar esa atención.

 

Sin embargo, en la base de todo, están las personas. Las organizaciones son personas y las marcas son los sentimientos que ellas mismas despiertan en la personas. Estos sentimientos son los que dirigen una marca a un posicionamiento u otro y por eso es tan importante manejar esos mensajes emocionales para lograr convertir a los consumidores en embajadores y creyentes.

 

Por todo lo anterior es importante acudir a aquellos profesionales que están en disposición de conocer los mensajes, la forma de transmitirlos y (sobre todo) a quien hacerlo.

Kike Fernández Sobre el autor


Te informamos sin compromiso

¿Necesitas ayuda personalizada para internacionalizar tu negocio? Déjanos tus datos y nuestro equipo se pondrá en contacto contigo.

Hablemos