¿Se han portado bien?

Es época de pedir deseos a Los Reyes Magos o a Papa Noel, pero estos nos traerán estos regalos que hemos pedido en función de lo bien que nos hayamos portado y en la medida de que hayamos hecho los deberes.

Se avecina un 2019 en el que, según muchos expertos e indicadores, la situación económica será más complicada que en este año que ahora cerramos. Nuestros deseos de prosperidad y rentabilidad irán del a mano de nuestra preparación para este entorno.

En un entorno de estrecheces es importante cuidar la liquidez y vigilar el endeudamiento a corto plazo de nuestras compañías. Endeudamiento entendido en sentido amplio e incluyendo cualquier fuente de financiación en la que nos apoyemos para impulsar nuestra actividad empresarial indistintamente de su origen: proveedores, entidades financieras, otras fuentes alternativas…

La expansión internacional es una de las recetas habituales en épocas como esta. Muchas compañías ya salieron hace 10 años y aquellas que han sobrevivido gozan, de manera general, de una mejor salud empresarial que aquellas que optaron por aguantar el temporal en el mercado doméstico.

Sin embargo, esta salida al exterior buscando un aumento de ventas implicará un aumento de las necesidades financiera de nuestra compañía.

A pesar de ello, muchas veces obviamos el análisis de nuestras necesidades operativas de financiación que tienen la mala costumbre de incrementarse en la misma medida que las ventas. Es decir, que para un aumento de ventas del 10% deberemos aumentar la financiación del circulante en esa misma medida por lo que, en puridad, debiéramos aumentar nuestro fondo de maniobra en la misma medida.

La comodidad nos tienta a alargar nuestros pagos a los proveedores y a ocupar todo el disponible de nuestras líneas de crédito. Lo primero puede dificultarnos o encarecernos el aprovisionamiento y lo segundo tensar las relaciones con nuestro banco y, también, encarecer nuestra financiación. Por el contrario, la manera más responsable, sana y sostenible es aumentar nuestro fondo de maniobra mediante la capitalización de la empresa reteniendo la mayor parte del beneficio neto posible (aquí la responsabilidad del accionista juega un papel primordial) y desprendiéndonos de aquellos activos no esenciales para nuestra actividad.

Hacer los deberes, aunque sea haber planeado qué hacer durante el 2019 para hacer que nuestra compañía sea más viable y sostenible financieramente, y portarnos bien en la gestión de nuestras operaciones ayudarán a los Reyes Magos y a Papa Noel a traernos gran cantidad de los deseos recogidos en nuestras cartas.

Aprovechamos para desearles unas Felices Navidades y un Gran 2019.

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