Seis temas para el comercio exterior en 2018

Durante los últimos años, el comercio internacional ha experimentado crecimientos sostenidos, salvo en 2016 que experimentó una ligera caída. De hecho, en 2017 volvió a crecer en un 3,7%, recuperando el ritmo de los últimos años. Además, según La Organización Mundial del Comercio las exportaciones han alcanzado una nueva cifra récord en España, un 8,7% el año pasado.

La exportación y el comercio internacional han abierto las posibilidades a muchas compañías de diversificar su negocio y el riesgo que corren. Sin embargo, hay factores a tener en cuenta al evaluar la posibilidad de que el crecimiento siga.

  • Proteccionismo. Hemos empezado a ver los primeros movimientos en cuanto a las restricciones en comercio internacional en Estados Unidos. Queda por ver cómo van a reaccionar otras potencias económicas a estas restricciones. Aunque no creemos que estemos cerca de una guerra comercial, sí que es el principal factor a tener en cuenta en el futuro cercano.
  • Cambio en las políticas de los Bancos Centrales. Los expertos de Deutsche Bank señalan que durante el año 2018, tanto en estados Unidos como en Europa, se comenzarán a cambiar las políticas expansivas de los Bancos Centrales, llevando – eventualmente– a una subida de tipos de interés. Este es un hecho que puede repercutir dentro de los planes de expansión de las compañías y cambiar la marcha del comercio internacional.
  • Tensiones geopolíticas. A corto plazo, hay varios factores a tener en cuenta dentro del panorama mundial: cambios en la administración de Trump, las tensiones en Oriente Medio y en Coreo del Norte. Así como las elecciones (midterm) en Estados Unidos y las recientes elecciones en Rusia. Por mencionar solamente algunos.
  • Comercio Digital, ¿amenaza u oportunidad? La introducción de las nuevas tecnologías en el comercio internacional, han supuesto una oportunidad para muchos productores pero también pueden ser vistos como una amenaza por otros. Los usuarios ahora tienen la oportunidad de comprar directamente sus productos en otros mercados, como China o Estados Unidos, sin necesidad de que haya intermediarios. Esto es un cambio radical en el consumo, que todavía estará por ver el efecto positivo que tiene para las exportaciones de países desarrollados
  • Incremento regulatorio. Durante los últimos años se ha ido incrementado la regulación en casi todos los ámbitos, y el comercio internacional no está exento de ello. Esto puede suponer costes adicionales para los exportadores que tienen que estarse continuamente adaptando a las regulaciones de los diferentes países en los que operan.
  • Factores ‘naturales’. Algo que no se puede prever son los cambios de la tierra que pueden provocar desastres naturales. Hemos visto en el pasado como eventos de este tipo pueden ser un corrector para el comercio internacional. Además, factores como el cambio climático o la pérdida de biodiversidad pueden, también suponer una amenaza

 

Desde Deutsche Bank seguimos creyendo que estos factores no afectaran significativa la marcha del comercio internacional, sobre todo para España, gracias al cambio en el modelo económico que han experimentado las empresas españolas. Sin embargo, es mejor estar preparado y conocer los riesgos para poder anticiparte a ellos y actuar en consecuencia.

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