Todo lo que necesitas saber sobre las transferencias SEPA

La Zona Única de Pagos en Euros culmina el proceso iniciado con la introducción del euro

Uno de los mercados habituales al que las empresas españolas miran al momento de exportar, es Europa. La Unión Europea ha hecho que salir de las fronteras españolas para adentrarse en estos mercados sea cada vez más fácil y económico, hasta el punto de convertirse casi en nuestro mercado doméstico. Un paso más en esta andanza son las transferencias SEPA (Zona Única de Pagos en Euros por sus siglas en inglés), que equipara las transferencias entre países europeos a las transferencias nacionales.

Este tipo de transferencias ha tenido muy buena acogida entre los españoles, las cifras del Sistema Nacional de Compensación Electrónica son bastante contundentes. En el año 2018 se alcanzó la cifra de 1.200 millones de transacciones, un ritmo de crecimiento vertiginoso.

¿En qué países se pueden realizar transferencias SEPA?

Actualmente se pueden realizar transferencias (siempre y cuando estén denominadas en euros) en 36 países. Se incluyen los 28 miembros de la Unión Europea, así como los pertenecientes a la Asociación Europea de Libre Comercio y cuatro estados más: Mónaco, Andorra, San Marino y la Ciudad del Vaticano. Por el momento, los territorios que forman parte de estados europeos pero que no se encuentran en Europa (como las regiones dominadas por Francia, Holanda y Reino Unido en Caribe), no están sujetos a las transferencias SEPA.

¿Qué ventajas se tiene con SEPA?

Como ya hemos comentado, equipara las transferencias nacionales a las internacionales dentro de 36 estados, lo que hace que el intercambio de dinero sea más fácil, tanto para particulares (que pueden tener amigos o familiares en el extranjero), como para empresas, que exporten o importen a estos países europeos.

Además, fija un marco regulatorio homogéneo y estricto para todos los partícipes del mercado. Esto proporciona mayor tranquilidad y seguridad al momento de hacer intercambio de dinero, y ayuda a prevenir procedencias ilícitas de países menos regulados como podría ser Andorra, San Marino o Mónaco.

Aunque sin duda una de sus principales ventajas para los exportadores es la rapidez con la que llega el dinero. Al considerarse una transferencia casi doméstica, los plazos de envío y recepción del dinero son casi inmediatas. En principio, no debería de tardar más de un día en hacerse este envío.

Por último, pero no menos importante, las transferencias SEPA tienen una ventaja económica con respecto a las transferencias internacionales, lo que ha supuesto un ahorro en los costes financieros, sobre todo para las empresas que vean a Europa como su mercado doméstico.

 

Deutsche Bank

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