Volviendo a puerto

Empezamos el verano en lo que se ha venido a llamar “La Nueva Normalidad” término que, a mi personalmente, no me termina de convencer.

Antes de nada, deseamos sinceramente que tanto Ustedes como sus familias y personas cercana hayan salido lo más indemnes posibles de esta situación.

Durante estos 100 días de Estado de Alarma hemos vivido conectados en mayor o menor medida a nuestros proveedores de noticias tratando de estar al corriente de la situación mientras peleábamos por mantener a flote nuestros negocios o contribuir a ello.

Lamentablemente muchos de Ustedes habrán sufrido en primera persona las consecuencias sanitarias y económicas de ocasionadas por el virus.

Ahora que España retoma poco a poco la actividad económica y que nuestra principal industria se despereza y empieza a recibir a sus primeros clientes nacionales y extranjeros.

En nuestro último artículo, justo al comienzo del confinamiento, hablábamos de un entorno VUCA con la V y la C muy acusadas…ahora podríamos plantear un entorno VUCA en el que el único concepto que no es aplicable casi es la ambigüedad que recoge la “A”. Todos tenemos claro la situación en la que estamos y las reglas del juego actual.

¿Cómo vamos a retomar la actividad? El teletrabajo parece que ha venido para quedarse y esperemos que la legislación laboral que vendrá no se resulte en un freno al mismo por un lado y, por el otro, empresas y trabajadores seguir demostrando que se pueden mantener los niveles de productividad una vez acabado el confinamiento.

Otro elemento para seguir va a ser el uso de los medios de trasporte colectivos y el posible paso atrás de los servicios de medios de transporte compartidos (bicis, motos y coches). En un contexto en el que, todavía, hay que mantener la distancia física y evitar aglomeraciones y espacios cerrados estas soluciones pueden resultar clave a la hora de permitir la movilidad de los trabajadores una vez que la dualidad teletrabajo-trabajo presencial se haya estabilizado.

Sin embargo, este nuevo modelo puede ser una gran oportunidad para lo que se conoce como La España Vaciada.

Más allá de la vuelta al modelo vacacional de los años 70 en el que muchos urbanitas volverán a pasar el verano en “el pueblo” (aquellos que tengamos la gran suerte de “tener” uno) que veremos este verano, la cantidad de segundas residencias y viviendas rurales que se están alquilando durante todo el año va en aumento. En un país en el que la cobertura de internet de buena calidad es bastante elevada la posibilidad de que algunos profesionales liberales y trabajadores por cuenta ajena elijan vivir alejados de las grandes ciudades en entornos más agradables y con viviendas más amplias es una realidad.

Por último, muchos comercios y pymes de esta España vaciada deben aprovechar el tirón de las ventas y el comercio online para consolidad y ampliar su mercado.

Solo nos queda desearles el mejor verano posible dentro de las circunstancias y que todos Ustedes sigan bien.

 

 

Iberinform

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